jueves, 21 de noviembre de 2013
El fin del buen fin
La pregunta en realidad sería en este caso ¿ cuál es el fin del buen fin ? Ya que en términos económicos la política keynesiana, de la intervención estatal en la microeconomía doméstica para generar ahorro y/o liquides, flujo de dinero no se cumple, debido a que no se compra con dinero en efectivo y todo se consumo de manera crediticia esto es en especulación de la capacidad de deuda del usuario plástico (tarjeta habiente), y esto no genera ni ahorro ni liquides, sólo un compromiso de pago diferido, desde un mes hasta el plazo conveniado al firmar, a veces sin "interés"
Lo que genera en realidad es un regresión a la tienda de raya del porfiriato, en donde el ingreso ya estaba etiquetado para deuda, luego entonces lo bueno del fin, es solamente para los proveedores de consumo y servicios, no para el comprador, que en su afán de seguir las modas extranjeras, como el tanks giving estadounidense, que genera una cultura plástica, donde se ha visto ya que la deuda privada colapsó las finanzas públicas ya que no se podían cobrar los créditos ya dados, aquí en México, vamos a eso, a una cultura plástica, con ciudadanos plásticos, generando en región cuatro a un mediano plazo, un buen fin, será un fin nada bueno. Lo que punta a que el objetivo es subjetivo.
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